La historia del Drago

Lazareto de Mahón

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(De otras fuentes…)

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El Drago del Lazareto de Mahón

(Dr. don Francisco Aristoy)

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Interesante este artículo firmado por don Francisco Aristoy Santo, quien fuera director del Lazareto de Mahón, en el que recuerda la historia del famoso DRAGO que existe plantado en el mismo, exactamente en la Zona de Distribución de los Enfermos y que en el año 1995, año en que fueran tomadas las imágenes que se ofrecen acompañando esta interesante historia, ya podían observarse perfectamente su altura y belleza. Era un elemento decorativo vivo que el entonces administrador del centro, Sr. Alcalde, mostraba con visible orgullo. (Imágenes del autor del Atlas, salvo que se especifique expresamente lo contrario)

EL DRAGO UBICADO EN EL CENTRO DE DISTRIBUCIÓN

No ha mucho estuvo en Cádiz el Profesor García Bellido; vino para dar una conferencia sobre el origen de esta ciudad y, relacionándolo con su prehistoria, proyectó una diapositiva en la que se veía en toda su grandiosa monumentalidad, el famoso DRAGO milenario que existe en el Jardin de la Facultad de Medicina y que, según la tradición, fué plantado por Hércules al fundar la urbe gaditana, hace unos tres mil años.

Decía el Profesor que estos árboles sólo se dan en Las Canarias y en Cádiz. Al terminar su disertación, me permití hacerle observar que en el jardín del Lazareto de Mahón, hay sembrado un DRAGO desde hace más de cuarenta años y, según mis noticias, se ha desarrollado perfectamente. Sí, me contestó, se aclimatan y crecen pero no germinan.

Entonces recordaba yo que el escritor y poeta, Castell, al relatar en las páginas de esta Revista las impresiones de su última visita a Mahón, hablaba de lo mucho que le había sorprendido la presencia de un DRAGO en el jardín del Lazareto, árbol exótico en las Baleares y, con su sentir poético, exclamaba ¿Qué nube o pájaro habrá traído la semilla desde lejanas tierras para implantarla en esta pequeña isla?. La hipótesis no era inverosímil, puesto que en más de una ocasión se han visto llegaran Menorca nubes tormentosas, oscuras y tenebrosas, que han descargado en la isla agua y un polvo de tierra rojiza procedente de los desiertos africanos.

Yo siento desilusionar al poeta porque el origen de nuestro DRAGO es más prosaico, ni nubes ni pájaros. Se adquirió én un comercio de arboricultura de Barcelona para la resiembra anual de árboles y flores que hacíamos en el Lazareto, era un retoño que medía aproximadamente un palmo de alto. Se puede precisar la fecha: año 1928.

ZONA DE DISTRIBUCIÓN DE LOS ENFERMOS EN CUYO CENTRO FUE PLANTADO EL DRAGO ORIGINAL (Imagen del autor)

Sirva este escrito a modo de “Acta de nacimiento”, para fijar la edad de este DRAGO, cuando en el transcurso de los años, o más ambiciosamente de los siglos, nuestro DRAGO, después de resistir la furia de la tramontana y no haber sucumbido a la torpeza arboricida de los hombres, siga creciendo y creciendo hasta hacerse milenario como su congénere de Cádiz.

El DRAGO, por su savia sanguinolenta, como la MANDRÁGORA, por su raiz hominiforme, son plantas que se prestan al mito y la leyenda. El DRAGO gaditano ya es un árbol mítico, al que se le respeta y se le admira hasta el extremo de que al construir la nueva Facultad de Medicina sobre el solar de la ántigua, se ha procurado hacer las obras de forma que el Drago y el jardín que le rodea queden justamente centrados en medio del conjunto edificado. Así, la Facultad, además de Centro Docente, viene a ser una especie de santuario donde se guarda como una reliquia este árbol legendario, recuerdo vivo y permanente de la prehistoria gaditana.

Mientras esto escribo, ha venido la noticia de que otro árbol famoso ha entrado en la actualidad. El Ciprés que hay en el jardín del claustro del Monasterio de Santo Domingo de Silos, ha sido declarado “Arbol de interés nacional”. El recuerdo de este Ciprés extraordinario va unido en mi memoria a la visita que realicé hace años al célebre Monasterio presentado por mi hermano que tenía buenos amigos entre los monjes.

Después de recorrer todo el recinto, tomamos café con el Abad Mitrado que nos dió a probar el exquisito licor Benedictino que ellos fabrican. Luego salimos a pasear por las galerías del claustro que encuadran el jardín. El paseo tenía un cierto ritual protocolario: en medio el Abad, a los lados los visitantes y en frente y andando de espaldas durante todo el paseo, dos monjes que nos daban conversación, y nos explicaban el significado de los símbolos y las alegorías de las páginas bíblicas esculpidas en los capiteles de las columnas de aquel maravilloso claustro románico genialmente interpretadas. Y como contraste, las vigas policromadas del techo de la galería por donde transitábamos.

Decían que quizás algún juglar-pintor errante, albergado temporalmente en el Monasterio se entretuvo en decorar aquellas vigas pintando con arte y humor, animadas escenas de fábulas, apólogos, alegorías y hasta historietas picantes para solaz de los monjes medievales.

En las idas y venidas de nuestro paseo, contemplábamos desde diversas perspectivas hacia un ángulo del jardín el hermoso Ciprés solitario, que se yergue recto con su follaje verde oscuro, tupido, apretado y bien contorneado, como si lo hubiese recortado un jardinero artista y que eleva a gran altura, hacia el cielo, su aguzada punta como la torre de una catedral gótica.

Sobre este Ciprés se ha escrito mucha literatura en prosa y verso, culminando con un soneto de G. Diego. Estos árboles ejemplares hacen pensar en la posibilidad de que algún día, el Drago del Lazareto se convierta en un árbol simbólico y representativo, un árbol que empieza ahora a vivir su historia.y que en 1978, al cumplirse los 50 años de su plantación, sería ocasión de conmemorar su cincuentenario que serviría además, para recordar dos efemérides de cierto interés para la pequeña historia. En 1924 el Ayuntamiento de Mahón, a petición del Director, celebró la Fiesta del Árbol en el Lazareto; las primeras autoridades, entre las que figuraba el Gobernador Militar de Menorca, General Cabanellas, y los pequeños escolares, plantaron los pinos que hay enfrente de la Capilla. Con este acto se inició la plantación anual de árboles en aquellos jardines.

Y en ese mismo año 1924 se inauguraron las Colonias Escolares de Verano que luego siguieron todos los años sin interrupción hasta el comienzo de la guerra.

El Lazareto quedó abierto al público y al servicio de los niños de Menorca y desde entonces, por orden del Inspector General de Sanidad Exterior, se llamó LAZARETO Y SANATORIO. Antes, como Estación de Cuarentena, había sido un lugar cerrado entre murallas, aislado y misterioso, con la fama terrorífica de las enfermedades pestilenciales muy peligrosas que podía albergar.

La celebración de este aniversario del DRAGO podría consistir en ofrecer una excursión al Lazareto a un grupo de escolares, niños y niñas; allí se les obsequiaría con una merienda y se les explicaría,en términos muy breves, lo que debe ser la protección al árbol y a la naturaleza.

Y luego si Dios le da vida al árbol, el primer centenario y los siguientes se los brindamos a las generaciones futuras.

Y el Drago que se convirtió en tres…

EL EJEMPLAR DE “DRAGO” QUE PARECE OSTENTAR TODAS LAS GARANTÍAS DE SER EL ORIGINAL, EL AUTÉNTICO AL QUE SE REFIERE EL DOCTOR ARISTOY EN SU ARTÍCULO (Cortesía de PABLO CARDONA NATTA)

Pues ésa es la realidad. Al parecer, la planta en cuestión se ha encontrado muy a gusto en el Lazareto de Mahón y el ejemplar que en el año 1924 plantara el doctor Aristoy para adornar el jardín en su plan de humanización y modernización del centro, tras reproducirse se encuentra emplazado en tres puntos diferentes: Centro de Distribución de Enfermos, Jardín de la Cuadra Francesa y zona ajardinada anexa a la Torre de vigilancia ubicada junto a la misma Cuadra Francesa.

OTRA PERSPECTIVA DEL GRAN DRAGO PERCIBIÉNDOSE POR DETRÁS DEL TRONCO DE UNA PALMERA (Cortesía de MONIKA LUCKE)

A ser sinceros y por lo observado, todas las impresiones conducen a pensar que el ejemplar original no debió ser el existente en el Centro de Distribución de Enfermos mostrado en el capítulo anterior como se dijera, sino que debe serlo el ubicado en la gran zona ajardinada perteneciente a la parte frontal de la antigua Hospedería de primera o Cuadra Francesa, la residencia principal de residentes del recinto. Las razones que obligan a pensarlo no son otras que la gran envergadura de este ejemplar con respecto a sus hermanos. Las excelentes imágenes facilitadas por Pablo Cardona Natta y Monika Lucke así parecen confirmarlo.

EL TERCERO EN APARECER, JUNTO A LA TORRE DE VIGILANCIA UBICADA EN LAS PROXIMIDADES DE LA CUADRA FRANCESA (Cortesía de PABLO CARDONA NATTA)

De una forma u otra, ahí quedan las imágenes para satisfacción de las admiradoras y admiradores de estos ejemplares de Dracaena Draco, esta planta de lento crecimiento (se estima tarda diez años en crecer 1 metro), que se caracteriza por su tallo único, liso en la juventud y que se torna rugoso con la edad, sin anillos, por lo que su edad -según los libros de botánica- se calcula por el número de hileras de ramas, ya que se va ramificando después de la primera floración, aproximadamente cada 15 años.

Más imágenes de los tres ejemplares.

NUEVA PERSPECTIVA DEL EJEMPLAR UBICADO EN EL CENTRO DE DISTRIBUCIÓN DE ENFERMOS
NUEVA PERSPECTIVA DEL EJEMPLAR UBICADO EN EL CENTRO DE DISTRIBUCIÓN DE ENFERMOS (Cortesía de PABLO CARDONA NATTA)
OTRA VISTA DEL GRAN DRAGO SOBRESALIENDO EN EL LADO IZQUIERDO DE LA IMAGEN (Cortesía de MONIKA LUCKE)
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